El terreno electoral está minado para
Sergio Massa a nivel nacional y su compañero de fórmula, el salteño Gustavo
Sáenz, no lo ayuda a levantar vuelo electoral ni en la provincia. La estructura
política de la dupla está disgregada, tanto que no la respaldan ni los
intendentes electos en Salta con su apoyo.
Massa apostó en las elecciones locales
para gobernador y vice a Romero + Olmedo, que perdieron por más de 20 puntos
con Juan Manuel Urtubey. No pasaron tres meses de los comicios y ya cuenta
bajas por la mala decisión de haber apoyado al senador nacional y a su
compañero el productor agropecuario: ocho de los 12 electos jefes comunales por
ese frente anunciaron su respaldo al Frente para la Victoria en las primarias
de agosto y en las generales de octubre, con Daniel Scioli y Javier David como
primer candidato a diputado nacional.
Ese grupo no dudó en ponerse a
disposición del oficialismo y sumarse a su equipo de trabajo. Nadie duda en
Salta que Massa y Sáenz se quedarán solos y que en pocos días los otros cuatro
tomarán el mismo camino. Aunque el precandidato a vicepresidente no puede hacer
falsos movimientos, ya deslizó por la prensa que trabajará en armonía con las
autoridades provinciales.
El interlocutor es el ministro de
Gobierno salteño, Juan Pablo Rodríguez. Los electos intendentes le anunciaron
que en sus comunas pondrán todo a disposición por el triunfo de Daniel Scioli y
Carlos Zannini y por los precandidatos a diputados nacionales de la lista que
encabeza Javier David.
En las últimas dos semanas se pusieron
del lado del oficialismo Ignacio Jarsún (Rosario de Lerma), Lucas Arapa
(Payogasta), Sergio Oliva (Aguas Blancas), Andrés Mellado (El Tala), Alejandra
Fernández (General Güemes), José Guaimás (Animaná), Carlos López (El Jardín) y
José Yugra (Nazareno).
El panorama que en Salta se plantea para
Massa – Sáenz se repite en la mayoría de las provincias. Y a pesar de los
esfuerzos, no logran revertir la imagen ni la intención de votos que hasta pone
en duda que puedan salir victoriosos en las PASO.
