viernes, 23 de enero de 2015

Hucena: Un arrebato con pocas luces

Con bombos, platillos y un misachico, el rejunte opositor encabezado por Juan Romero y Alfredo Olmedo anunciaron que sumaron a sus filas al “notable” dirigente de Orán, Antonio Hucena quien ya lanzó su candidatura a intendente de la ciudad, un sueño que lo desvela y se le trunca siempre a causa de la cruel realidad: A Hucena no lo quieren, no lo votan y en honor a la verdad Juan Urtubey debería llamar públicamente a Romero para agradecerle por llevarse el paquetito.
Con el pomposo título de Romero-Olmedo le arrebatan un dirigente a Urtubey no pasamos de ese título, porque en todos estos años en el oficialismo siempre quedó flotando la idea de que Hucena jamás se fue del romerismo, y el anuncio oficial de su salto de charco así lo confirma.
Hace mucho tiempo, cuando le decían “Antonito”, el romerismo se empecinaba en decir que era el futuro político del PJ en Orán, sucesor natural de Eliseo Barberá, capo de la política, lo mejor que el romerismo había descubierto, y estaba ahí, sentadito en una banca como concejal, y de golpe apareció enfrentando al aparato romerista de la mano de Juan Manuel Urtubey, que encabezando un frente, que hasta hoy perdura, arrasaba con las elecciones en el Departamento Orán y se quedaba con la intendencia más grande y desembarcaba a la legislatura al diputado con más votos “propios”.
El intendente era, y sigue siendo, Marcelo Lara Gros, y el diputado Antonio Hucena, quien con esa cosa de ser el diputado con más votos propios entró derecho a pelearle la presidencia a Santiago Godoy, en el Ejecutivo hablaba con secretarios y ministros a nombre de Juan (así como D’Elía habla nombre de) y exigía muchos fondos para su fundación, cargos para su gente, rosca para ser presidente en diputados, o al menos presidente de algún bloque, o al menos algo, lo que sea.
Así se pasó sus cuatro primeros años, discurseando una cosa en las sesiones y apretando, o intentando al menos, a ministros y secretarios por el otro; después logró su reelección consiente de que no tenía chances de arrebatarle la intendencia a Lara, entonces se pasó todo este tiempo tratando desde su Fundación de hacer una intendencia paralela.
En cuanto a la cuestión políticodiscursiva, en el portal InformateSalta se puede ver que “Antonito” parece haber perdido la memoria.
La síntesis de todo era ver la cara de fastidio de los funcionarios provinciales cuando en la pantalla de sus teléfonos se leía una llamada entrante de Hucena o un mensaje. Hace ya un buen tiempo que pocos le atendían el teléfono, y la mayoría de los que lo hacían le ponían muy poca voluntad al diálogo, que era en realidad un monólogo del diputado siempre reclamando, pidiendo, exigiendo, y jamás, pero jamás, proponiendo.
Pero lo que queda ver es el nivel de dirigente que se llevó Juan Romero a su lodazal: En encuestas que maneja el propio romerismo y que filtró molesto por la adquisición de este nuevo paquetito se vislumbra que 4 de cada 10 habitantes del Departamento Orán no conocen a Hucena; su imagen negativa (31%) supera a su imagen positiva (27%) y en intención de voto para la categoría de intendente está cuarto, cómodo, con un precioso 7%, por encima de él están Marcelo Lara Gros, Marcelo Astún y Pablo González

jueves, 15 de enero de 2015

Rejunte y cachivache

Guillermo Durand Cornejo lanzó su candidatura a intendente de la mano de Juan Carlos Romero y Alfredo Olmedo, y no se puso ni colorado, bueno, en ese rejunte nadie se pone colorado.
En agosto de 2014, hablando de una eventual candidatura a intendente en los comicios que se avecinan, el propio Durand Cornejo dijo textual y tajantemente: “No voy a ser candidato a nada”, bueno, mintió, y se escudó en un débil y escueto “yo estoy ejerciendo un mandato que ya me han dado”.
En noviembre del mismo año volvió sobre el mismo tema y volvió a repetir: “Lo de intendente es un chiste. No voy a ser candidato a nada. Después de esto me jubilo”, bueno, verán que volvió a mentir.
También había dicho que no le gusta que lo presionen, pero parece que al final las presiones, vaya uno a saber de qué se trataron, funcionaron y Durand Cornejo cedió.
Guillermo Durand Cornejo comenzó a hacerse fama allá lejos en el tiempo, cuando con monedas en el bolsillo que le alcanzaban para sobrevivir, encontró el curro de CODELCO, y con esa chapa apareció tocando las puertas de la radio que dirigía Sergio Poma, quien le dio un espacio para defender a los consumidores.
A través de esos micrófonos hablaba de su CODELCO y de política, ferviente opositor a la política neoliberal que encarnaba (y sigue defendiendo) Juan Carlos Romero, pero algo pasó que Guillermo terminó sentado en una banca en el concejo deliberante, después pasó a la Cámara de Diputados de la Provincia y el resto de la historia ya la conocemos, su evolución patrimonial también, y su transformación ideológica también.
Pero a lo único que le sigue siendo fiel es a su CODELCO, donde atendía (a cambio de un bono contribución o algo así) a montones de personas a diario quejándose por lo abusos cometidos por diferentes comercios y empresas de servicios.
La llegada de Urtubey al gobierno y la creación de la Secretaría de Defensa al Consumidor tumbaban el curro de CODELCO, pero gracias a la mano de Juan Carlos Romero y la apertura de sendos programas de radio y de tv encontró la forma de sobrevivir.
Desde 2008 la cosa funciona así: la gente que tiene un reclamo como consumidor y que acude a CODELCO paga el bono contribución y termina o en un estudio jurídico privado o en la Secretaría de Defensa del Consumidor enviado por los abogados de CODELCO, que son los mismos que después van con el caso a juicio.
Pero el show mediático lo sienta a Guillermo a hablar de usuarios y consumidores sin resolver absolutamente nada.
Pero el curro le viene funcionando tan bien que, sin demasiado roce con la gente de a pie, lo sentó en una banca en el Congreso de la Nación, con la ayuda de su líder político y e$piritual Juan Romero.
El mismo Romero que además de tener 8 causas penales por corrupción abiertas, lleva como candidato a Vicegobernador a Alfredo Olmedo, promotor de la castración para violadores y del servicio militar; pero es el mismo Olmedo que dijo en 2013 que “El doctor Romero hace 30 años que está en el poder, ya tuvo su oportunidad. Por otro lado está utilizando los medios de comunicación de su propiedad para dividir a la provincia, para mentir, para agredirme a mí y a mi familia; y eso de pronto la gente no lo ve correctamente”.
El mismo Olmedo que en las mismas declaraciones, ni lerdo ni perezoso agregó: “Lo que pasa es que no se puede mentir todos los días, acá el más cristinista de todos es Romero. Vamos a las votaciones, las leyes claves del gobierno de Kirchner fueron la ley de género, que votó a favor; Voto a los 16, la votó a favor; ley de matrimonio igualitario, se levantó del recinto. Lo cierto es que Romero es senador nacional porque llegó en la boleta con Cristina Kirchner. Su empresa vive de la pauta de Kirchner, o sea la pauta que tiene El Tribuno y la AM 840 con la Presidencia de la Nación”.
Bueno, en medio de ese rejunte de cinismo y mentira, Guillermo Durand Cornejo no quiso estar afuera y se toman de las manos sin siquiera ruborizarse.